La montaña rusa es una de las principales atracciones de los parques temáticos, aunque también suelen ser las más peligrosas y espectaculares. Muchos se quedan sin montarse en ellas ante el pavor que les produce ver la velocidad que coge la atracción y la de vueltas que da. Otros se hacen los valientes, aunque solo sea para impresionar a sus hijos. Y la cosa acaba mal.

Este señor quiso montarse con su niñita en la montaña rusa, pero seguramente habría comido algo anteriormente, y el estómago aún lo estaba asimilando. Evidentemente, pasó lo que tenía que pasar, y es que el pobre señor se mareó lo suficiente como para no poder mantener la comida dentro de su cuerpo, y tuvo que expulsarla, como pudo, durante el trayecto y al final del mismo. Un poco asqueroso, sí, pero educativo vídeo, que no enseña a no comer antes de subirnos en una de estas atracciones si no queremos terminar así.

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